
Ácido fólico vs metilfolato: ¿cuál es la diferencia?
El ácido fólico es probablemente el nutriente más conocido en el embarazo, y por una buena razón: su papel en la prevención de defectos del tubo neural es fundamental. Sin embargo, lo que la mayoría de las personas no sabe es que el “ácido fólico” no es la forma en que el cuerpo lo utiliza. Es una versión sintética que requiere una conversión enzimática en el hígado para transformarse en su forma activa, el 5-metiltetrahidrofolato (metilfolato).
Esta conversión es un proceso que, para un porcentaje significativo de la población, no funciona de manera eficiente debido a una variación genética en la enzima MTHFR. Las personas con esta variante tienen una capacidad reducida para convertir el ácido fólico sintético en metilfolato activo. Esto significa que, aunque estén tomando un suplemento, sus niveles de folato funcional podrían no ser los óptimos para prevenir defectos del tubo neural, dejando vulnerable a su bebé y exponiéndose a una acumulación de ácido fólico sin metabolizar en el torrente sanguíneo.
Por esta razón, en Alice Bloom hemos tomado la decisión consciente y basada en ciencia de formular todos nuestros productos con metilfolato. Al proporcionar el nutriente en su forma activa y biodisponible, eliminamos la dependencia de la capacidad de conversión del hígado, asegurando que cada microgramo esté disponible de inmediato para la síntesis de ADN y la división celular, tan críticas durante el embarazo. Nuestros productos Pre Natal y Post Natal contienen esta forma superior.
Optar por el metilfolato en lugar del ácido fólico sintético no es una decisión menor; es una elección que demuestra un compromiso profundo con la salud real y efectiva. Es la diferencia entre tomar un nutriente y asegurar que tu cuerpo y tu bebé realmente lo reciban. En Alice Bloom, creemos que toda madre merece la mejor prevención y el mejor apoyo, y eso comienza con la elección de la forma correcta del nutriente más importante.